¡Oh, capitán, mi capitán!
¡Me tiembla hasta la pata de palo, Habbos!
Esta mañana me he encontrado con una mala noticia clavada en la pared. Era una nota de la Fábrica de Furni de Habbo. Me dice que el nuevo Raro, por el que tanto tiempo llevaba suplicando, ¡ha desaparecido!
Y después de tan terrible acontecimiento, viene mi perro con otra nota en la boca. Os la copio:
¡Ahoy!
Si te preguntas a dónde han ido a parar tus preciosos Raros,
bueno..., deja de hacerlo.
Me llamo Capitán Murphy. Mi tripulación es la ley. Somos... creo que ya lo has pillado. Nos llamamos la Ley de Murphy y lo nuestro es la piratería. Tanto mis marineros como yo somos de la vieja escuela: de la de robar y saquear. Navegamos por todos los confines del océano de píxel a bordo de nuestro barco. No le pedimos nada a Habbo. ¡Tomamos lo que queremos cuando nos da la gana!
Algunxs Habbos dicen que traemos mala suerte. Así es. A los DEMÁS. ¿Qué quiero? Quiero todo lo que tú y tus pobres Habbos tenéis. Quiero verte pasear por la plancha. ¿Lo entiendes? Soy un fantasma. Encuéntrame a mí y a tu Raro, si es que puedes.
¡Arrr!
-
Capitán Murphy y su ley.
Ahora ya conocéis la historia. Esa escoria, ese pirata... ¡Ha conseguido robarme el Raro nuevo!
¡MI Raro!
A ver, quiero decir... Nuestro raro, perdón.
Nos vamos a pasar unas semanas arreglando este asunto. Juntxs.
- The Flying Tubman
