Hay que dejar que las cosas fluyan según el momento. Esta frase la he ido pensando mucho durante estos años a medida que he ido creciendo y por ende, las responsabilidades a nivel personal han ido cambiando, y las prioridades han ido variando. Uno lamentablemente se hace mayor y a ello va ligado el hecho de que mayores son las responsabilidades que a uno le atienen.
Habbo es un juego que ha ocupado una porción de mi vida. Eso es innegable. Llevo desde el 2006 en esta -ya no tan adictiva- plataforma social en la que he visto grandes cambios, he conocido a gente maravillosa y lo que es más importante, me he divertido mucho. Decir lo contrario sería mentirme a mi mismo.
Alrededor del 2017 (en febrero) se presentó la oportunidad junto a Jaumexpunk de poder formar parte del proyecto de Embajadores de Habbo. Eran otros tiempos. La cercanía y el trato era mucho más próximo y eso hacía que entre otras cosas, las ganas de seguir entrando en esta plataforma social fueran aún muy fuertes. Venía de un año en lo personal no muy bueno y aquello fue una inyección de moral muy buena.
Los años pasaron, las ganas de ayudar a usuarios nuevos y no tan nuevos siempre ha sido algo que me ha encantando -imagino que el hecho de ser Integrador Social influye- y de lo que más me ha gustado siempre de este proyecto. Y eso es con lo que me quedo. El estar apoyado de unos compañeros Embajadores que hemos sabido estar a la altura de las circunstancias en los tiempos que corren, más aún habiendo redes sociales como Twitter, que usadas por usuarios que juegan a Habbo, han sido utilizadas para desestabilizar el proyecto de Embajadores. A día de hoy ya puede apreciarse que no ha funcionado.
El proyecto de Embajadores es bueno, útil y necesario, pero necesita ser más arropado por una dirección Staff que desde hace años ha dejado un poquito a su merced y solos ante el peligro al equipo de Embajadores, sin poder gestionar esa comunicación fluida que había antaño. Y esta es la parte que los usuarios no ven y que como es obvio, tampoco tienen que comprender. Que mientras eso ocurre, a la par, los Staff exigen unos mínimos de compromiso que a veces no son todo lo equitativos que uno espera. Una historia que en un futuro más próximo que lejano debería cambiar si es que desean seguir con el proyecto.
Quitando estos hechos a mejorar -en todo proyecto siempre habrá margen para hacerlo mejor- pienso que si realmente te gusta ayudar a los usuarios, más allá de ser “popu” en una comunidad virtual, ser Embajador te fomentará a aprender más. El tratar con la gente a fondo te otorgará la virtud de saber qué necesita la comunidad y poder transmitirlo a tu Máster Embajador o Staff para que se puedan tratar dichos temas. Ser un puente entre los usuarios y los Staff.
Acabo, expresando mi felicidad de haber pertenecido a este proyecto. Si las responsabilidades de la vida hubiesen sido menores seguramente a día de hoy seguiría, pero hay que ser realista. Los tiempos cambian y hay que quedarse con lo bueno. Con la gente, con los momentos. Con los ratos pasados ahí ayudando y que si el tiempo me lo sigue permitiendo, seguirá siendo así. Sin rencores. Sin enfados. Sin más.
Un abrazo,
S.Cuenca
